4. Presentación renovada de los contenidos centrales
Contenido
Resumen del libro Dejarse amar y amar.
- {127} Dos palabras post V.II: Reino y Familia.
- Tienen significado trinitario (símbolos mayores).
- Unidas al acontecimiento central del cristianismo: Muerte y resurrección de Cristo.
- i. e. Máxima revelación de la Trinidad.
1. El reino de la Trinidad
- Introducción a la Trinidad
- Jesús inició su misión anunciando a Dios como Padre (Abba), enfocándose en el reino y la familia.
- El propósito: anunciar el Reino de Dios, formar una familia de hijos y hermanos, y presentarla al Padre por el Espíritu.
- Dimensiones del Reino según Jesús
- El Reino es incomprensible sin la predicación y testimonio de Jesús.
- El protagonismo Trinitario es clave para comprender el Reino.
- Actualización del concepto: "Reino de la Trinidad" o "Reino del Padre en el Hijo por el Espíritu Santo".
1.1 La centralidad del Reino en la historia de Jesús
- Jesús es el eje central del Reino; su vida, palabras y obras son manifestaciones de este.
- La proclamación del Reino por Jesús invita a la conversión y a la renovación espiritual.
1.2 La dimensión trinitaria del Reino
- La Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) es esencial para comprender el Reino.
- El Reino es el proyecto salvador del Padre, ejecutado por el Hijo y animado por el Espíritu.
1.3 Acogida y extensión del Reino Trinitario
- Los discípulos participan en el Reino acogiéndolo y extendiéndolo en comunidad.
- La transformación personal y comunitaria es vital para la visualización y extensión del Reino.
1.4 El Reino y la oración
- La oración "Padrenuestro" es central para acoger el Reino y comprometerse con su realización.
- "Abba" y "Amén" como expresiones de la relación íntima con la Trinidad y el deseo de la venida del Reino.
1.5 Alabanza, bondad y realeza
- La Trinidad es fuente de alabanza, bondad y realeza, reflejadas en el salmo 145(144).
1.6 La Trinidad y el Reino de la verdad
- La verdad es fundamental para la autenticidad del Reino.
- La era actual de relativismo contrasta con la verdad trascendente del Reino de la Trinidad.
1.7 Elogio de la diversidad
- La diversidad, bien entendida, refleja la riqueza de la Trinidad y del Reino.
- Fomentar la diversidad y la fraternidad amplia la comprensión y vivencia del Reino Trinitario.
2. La Familia Trinitaria y la familia humana
La Trinidad como Familia del Amor
- La Trinidad: Padre (Amante), Hijo (Amado), Espíritu Santo (Amor).
- Objetivo: Crear y amar al universo y, especialmente, al hombre.
- La llamada al amor implica formar una familia universal.
2.1. Formar la Familia Universal
- Jesucristo revela el deseo de la Trinidad de formar una familia de hijos y hermanos.
- La adoración de la Trinidad y la formación de la familia deseada son esenciales.
- A pesar de los fracasos temporales, la comunidad se mantiene fiel a lo largo de los siglos.
2.2. Luz del Mundo y Sal de la Tierra
- Jesús insta a la expansión de la familia trinitaria a través de acciones concretas hacia los demás.
- Necesidad de acciones concretas por parte de todos los miembros de la Iglesia para cumplir los deseos trinitarios.
2.3. ¿Cómo hablar de la Familia Trinitaria aquí y ahora?
- En tiempos de crisis, la Trinidad busca la unión y acción comunitarias.
- La Iglesia, llamada a poner en práctica la compasión activa, debe abrirse a las necesidades de los demás.
2.4. La Familia y el Culto a la Trinidad
- Reconocer lo que representa cada Persona de la Trinidad en la vida de los creyentes y actuar en consecuencia.
- La familia trinitaria inspira a ser fraternos, solidarios y a actuar en beneficio de los más necesitados.
2.5. La Familia y la Patria Celestial
- Nuestra verdadera patria está en el cielo con la Trinidad.
- La vida terrena se concibe como un peregrinaje hacia la patria celestial.
- La realización plena de estar en presencia de la Trinidad espera más allá de la vida terrena.
Conclusión: La reflexión sobre la Trinidad como Familia del Amor invita a la práctica de la solidaridad, la compasión y la búsqueda activa del bien común, imitando el amor incondicional de la Trinidad hacia toda la humanidad. La meta final es la unión definitiva con la Trinidad en la patria celestial.
3. El esplendor de la Trinidad en la Muerte y Resurrección de Cristo
- Revelación de la Trinidad: Culminación en el misterio pascual, resurrección como acto trinitario.
- La Resurrección:
- Manifestación del amor trinitario.
- No es revivificación de un cadáver, sino un nuevo estado de ser.
- Afecta a Jesús primero, y luego a toda la humanidad y creación.
3.1. La "explosión de amor" de la Trinidad
- Muerte de Jesús: Acto de amor en fidelidad al Padre.
- Resurrección: Acto de amor trinitario en respuesta al sacrificio de Jesús.
- Implicaciones:
- Nueva creación en Cristo.
- Resucitados llamados a vivir el amor trinitario.
- Espiritualidad basada en el amor y la transformación.
3.2. La culminación de la revelación de la Trinidad
- Justicia divina: Resurrección como acto de justicia y amor del Padre hacia Jesús y las víctimas de la historia.
- Implicaciones:
- Revelación divina centrada en la justicia y amor.
- Compromiso con las víctimas y esperanza en la justicia divina.
3.3. La irrupción de la reconciliación de la Trinidad
- Reconciliación: A través de la muerte y resurrección, Jesús reconcilia a la humanidad con Dios y entre sí.
- Relaciones transformadas: Entre Dios y humanos, entre individuos, y dentro del yo.
3.4. La Pascua del Resucitado como el acontecimiento central
- Significado de la Pascua: Acontecimiento transformador que revela el misterio del Dios Trino y orienta la existencia.
- Distingue suceso de acontecimiento: La Pascua como realidad vital que interpela y transforma.
3.5. La Trinidad en el acontecimiento central de la salvación
- Gracia Pascual: Manifestación de la salvación trinitaria que penetra y regenera la vida humana.
- Participación humana: En la gracia pascual como colaboradores de la salvación.
Conclusiones generales
- Trinidad y Pascua: Interrelación profunda que revela el amor como centro de la fe cristiana.
- Resurrección: No solo un evento histórico sino el fundamento de una espiritualidad transformadora centrada en la gratuidad del amor divino.
- Llamado a la transformación: Invitación a vivir como resucitados, testimoniando el evangelio del amor y trabajando por la justicia.
4. La colaboración con la Trinidad en la opción por el bien y la lucha contra el mal
La lucha contra el mal es esencial para reflejar la bondad de la Trinidad, según lo presentan los Evangelios Sinópticos. A continuación, un resumen de las enseñanzas extraídas de Marcos, Lucas y Mateo:
4.1. La enseñanza de Marcos
- El conflicto entre el bien, representado por Jesús y la Trinidad, y el mal, como oposición principal.
- Jesús combate el mal a lo largo de su vida, demostrando la derrota final del mal.
- El cristiano debe seguir a Jesús, resistiendo el mal con la ayuda de la Trinidad.
- A pesar de la presencia del mal, hay un mensaje de esperanza: el triunfo definitivo sobre el mal gracias a Jesús.
4.2. La enseñanza de Lucas
- Jesús declara haber visto a Satanás caer, simbolizando la derrota definitiva del mal.
- El reino de la Trinidad está en marcha imparable hacia su culminación, derrotando el mal.
- Los discípulos de Jesús, siguiendo su ejemplo, juegan un papel crucial en la continuación de esta lucha.
4.3. La enseñanza de Mateo: las bienaventuranzas
- Representan el bien contra el mal, la esencia del Reino y la Trinidad.
- Trinitaria: Las bienaventuranzas involucran al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como sus verdaderos protagonistas.
- Cristológica: Jesús, como el Mesías, proclama y cumple las bienaventuranzas, siendo el modelo a seguir.
- Soteriológica: La salvación se encuentra en seguir las bienaventuranzas, una clara alternativa a los valores del mundo.
- Antropológica: Invitan a un modo de ser que contrarreste el egoísmo y fomente el amor y la fraternidad.
- Kerigmática: Los discípulos están llamados a vivir según las bienaventuranzas, llevando adelante el mensaje de Jesús.
La colaboración con la Trinidad implica elegir activamente el bien, seguir el ejemplo de Jesús y adherirse a las prácticas y enseñanzas que él encarnó, especialmente las bienaventuranzas como fundamento de una vida en sintonía con los valores divinos.
Desenlace: Cristo, el primer hombre glorificado
- Cristo como modelo de transformación
- Su vida, muerte y resurrección introducen una nueva existencia.
- Para los creyentes, representa:
- Causa de regeneración.
- Modelo de transformación.
- Principio de humanidad renovada conforme a los designios trinitarios.
- La renovación del ser humano está ligada a:
- La fe en Jesús.
- La fidelidad a su obra.
- La participación en su destino.
- La Trinidad libera del juicio y dona vida eterna.
- La misericordia del Padre y el Reino
- Central en la predicación de Jesús.
- Jesús como el Hijo que libera a los hombres.
- Muerte y resurrección autentifican y confirman su mensaje.
- Establece la familia trinitaria y la de los hijos del reino.
- Relación de los creyentes con la Trinidad
- Jesús como criterio para establecer una relación con el Padre.
- La relación con las Tres Personas Divinas como fuente de vida eterna.
- La glorificación se adquiere progresivamente en la Iglesia, bajo el reinado de Cristo.
- La consumación depende de la Trinidad salvadora.
- Acción de la Trinidad y antropología
- La realización plena del hombre requiere la aceptación de la acción trinitaria.
- La economía salvífica del Padre se manifiesta a través de Jesús.
- La actuación del Espíritu Santo conduce a los creyentes hacia lo escatológico.
- La aceptación del don divino es fundamental para la plena realización humana.
- El llamado a ser hombres espirituales
- La muerte y resurrección de Cristo ayudan a vivir como espirituales.
- Ser espiritual según Santa Teresa de Jesús:
- Vivir y morir como Jesús.
- Contemplar al Crucificado.
- La contemplación del Crucificado como vía para transformarse en personas nuevas.
Conclusión: - Cristo, a través de su vida, muerte y resurrección, establece un modelo de transformación hacia una humanidad renovada. - La relación con la Trinidad y la aceptación de su acción en la historia son esenciales para la salvación y la plena realización humana. - Ser espirituales implica seguir el ejemplo de Jesús, vivir con fe y mirar hacia el Crucificado, entendiendo su sacrificio como el camino hacia la transformación y la vida eterna.